Mi vida tiene quince años, pero en tan poco tiempo, esta me ha llevado por diferentes caminos, me ha hecho conocer diferentes historias, y ademas me hizo dar cuenta de un millón de cosas. El saber que la gente no cambia porque se lo pidamos, entra en ese millón de cosas. Puede que quizá lo haga, pero no necesariamente porque se lo pedimos, sino porque ellos se lo proponen, porque le sucedieron un montón de cosas que hizo ver lo necesario que era ese cambio, porque aparecio otra persona que lo cambio, pero nunca porque se lo pedimos. Así sea de rodillas, no lo harán. No porque sea una persona testaruda (o tal vez si), sino porque no puede. No es algo que sale asi como si nada, es algo que requiere de tiempo y paciencia, algo que todos perdimos. Y si alguna vez vemos a esa persona que tanto le rogamos cambiar, hacerlo, no te creas poderoso. En realidad, preocupate. Lo hizo porque alguien lo cambió, no porque alguien se lo pidió. Y primero que nada, acordate, la gente realmente no cambia, muestra diferentes partes de ellos mismos, pero nunca son otra persona.

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