No hay que recordar las malas cosas de la vida, hay que aprender a sonreír. No hay que quedarse en el pasado, cuando la vida te despliega un gran presente y un increíble futuro. Hay que hacer de lo malo un recuerdo olvidado y cuando vuelva va a estar convertido en una rosa sin espinas, que solo demuestra lo fuerte que fuiste al olvidar lo malo y dejar en ti lo bueno, y lo que siempre te hizo feliz. Todas esas personas que en el día de hoy no están más, sea por cualquier razón, y al recordarlas nos duela en el alma, tienen que ser recordadas de la mejor manera posible. Hay que recordar esa sonrisa que alguna vez nos dio, ese llanto de felicidad, ese abrazo que te dio con todo su amor, esa mirada de protección que alguna vez entrego. ESO, es lo que nos hace cada día más fuerte, eso tendría que sacarnos una sonrisa todos los días, y no una lagrima de tristeza, esa tristeza que te deja sin ganas de moverte, de salir, de vivir. Piensa en esa persona con total felicidad y sigue tu vida sabiendo que esta dentro de ti, cuidándote, guiándote y apoyándote. Las cosas siempre pasan por algo, solo debes ver lo positivo que la vida te puede dar cuando todo está oscuro. La luz a veces queda sin batería, y la batería depende de nosotros mismos.




No te pido que me olvides, solo que aprendas a vivir sin mi olvido.

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